viernes, 13 de febrero de 2009

APLICACIÓN DE LOS TRES NIVELES DE LECTURA

APLICACIÓN DE LOS TRES NIVELES DE LECTURA

Prof. Miguel Donayre Benites
Colegio "San José" de Ica
migueldonayrebenites@hotmail.com,
El siguiente artículo constituye un ejemplo de aplicación de los tres niveles de lectura para un caso concreto: la lectura El Tahuantinsuyo. Corresponde al Área de Ciencias Sociales.

EL TAHUANTINSUYO

¿Cómo reconstruir su historia?
Reconstruir la historia de los pueblos es indagar en las fuentes materiales, orales, escritas y otras.¿Cómo conocer el Tahuantinsuyo?. Si fue una sociedad ágrafa, es decir que no conoció la escritura. Sin embargo, preservaron su historia a través de la tradición oral. En mitos y leyendas, guardaron los recuerdos, creencias, acontecimientos de sus orígenes y de su trayectoria, imponiendo un criterio unificador que determinaba los hechos que debían ser considerados dignos de mantenerse en la memoria de la gente. Pero aquellos hechos cuyo recuerdo no se consideraba conveniente eran borrados de la historia oficial del Tahuantinsuyo; sólo eran recordados en forma secreta por su panaca.
El grupo familiar, ayllu y panaca narraban los sucesos de su pasado a través de cantos. También tuvieron los incas la costumbre de recordar a su gobernante y gente principal mediante pinturas o tablas, en las que representaban pasajes de su historia. Hubo un tipo especial de quipus históricos o sistemas de nudos y cuerdas de colores utilizados para recordar ciertos acontecimientos, eran manejados por los quipucamayoc, funcionarios encargados de guardar la memoria de los acontecimientos, quienes en versiones míticas trasmitieron la idea que se habían forjado de su pasado.
La historia incaica es conocida a través de testimonios escritos por los españoles. Desde su llegada los españoles escribieron "CRÓNICAS" en la que relataban cómo era la vida de los incas, sus creencias y organización. Estos relatos eran escritos de la información que recibían de curacas y de otros miembros de ayllus, sobre todo de las princesas incas, ya que con la llegada de los españoles muchas de ellas fueron concubinas de éstos. Dicen que los españoles preguntaban por historias y los indígenas contestaban con "MITOS", que muchas veces los españoles no supieron interpretar. Por eso, en la investigación de la historia "INCA" se plantean dos serias dificultades, según Maria Rostworowski: Una relacionada con el modo andino de recordar y trasmitir los sucesos y la otra con el criterio español para interpretar y explicar la información recibida bajo la influencia europea.
Entonces, ¿Cómo discernir la verdad incaica en la versión española?. En la actualidad los historiadores peruanos recurren a la ETNOHISTORIA para estudiar el mundo andino a partir del análisis de mitos, idioma y costumbres de las comunidades andinas.

ACTIVIDADES
NIVEL LITERAL
Busca el significado de los términos que desconoces y te impiden continuar con la lectura.
Contesta las siguientes preguntas:
¿Dónde se debe indagar para reconstruir la historia de los pueblos?
¿Cómo preservaron el recuerdo del pasado, los incas?
¿Por qué se dice que el Tahuantinsuyo fue una sociedad ágrafa?
¿Qué criterio impusieron los incas para recordar su pasado?
¿Qué otros medios emplearon los incas para preservar su pasado?
¿Qué testimonios escritos ayudaron a reconstruir la historia de los incas?
¿Quiénes escribieron las crónicas? ¿A quiénes preguntaban para escribirlas?
¿De qué manera respondían los indígenas cuando los españoles preguntaban por historias?
¿Qué dificultades se presentan en la investigación de la historia según María Rostworowsky?
En la actualidad ¿Qué se requiere o necesita para estudiar el Mundo Andino?

II NIVEL INFERENCIAL.
¿Qué fuentes son necesarias para reconstruir la historia de los incas?.
Ordena tus ideas en un mapa conceptual.
¿Qué nombre le puedes poner al subtema?

III NIVEL ANALÒGICO
¿Existen en el Perú, personas que no saben leer ni escribir? ¿Qué dificultades tienen?
Conoces algún Mito o Leyenda sobre el origen de los incas? Realiza un relato breve.
Escribe una crónica, en base a un hecho ocurrido en el pasado o presente

IV JUICIO CRÌTICO
1. ¿Qué fuente crees que es la más adecuada para reconstruir la historia del Tahuantinsuyo?.

Recuerda…que en el estudio…depende mucho de ti…de tu perseverancia y empeño…para aprender a leer comprensivamente..y "Leer para aprender a pensar"
Tu profesora y amiga.
Rosa García Gonzáles.

BIBLIOGRAFÌA.
El tahuantinsuyo. Consultado el dìa 20 de setiembre. Disponible en http://www.cusco-peru.org/cusco-peru/historia-cusco-historia-tahuantinsuyo.shtml
COMPRENSIÓN DE LECTURA

Prof. Miguel Donayre Benites
migueldonayrebenites@hotmail.com

PALABRAS PRELIMINARES
LEER es la más grande de las aventuras, es el riesgo supremo (…), pues no se sabe si después de salir de una página, o de un libro, se seguirá igual o si seremos tan distintos que podemos escoger otro destino.
LEER es quizá la capacidad intelectual más superior y maravillosa del hombre, porque es crear, es rescatar lo más profundo de nuestro pensamiento y de nuestra sensibilidad (…)
LEER es circunstancial al hombre y define lo que es la dimensión humana, porque sencillamente es lo que diferencia al hombre del animal, esto es: la capacidad de descifrar signos, así como de atribuir u otorgar significado a los fenómenos y las cosas.
(Sánchez Lihon Danili. "Cómo leer mejor")

LA LECTURA
Desde una óptica etimológica la dicción "lectura" proviene del verbo latino legere que connota las ideas de recoger, cosechar, clasificar un fruto.
La lectura es un eficiente medio de comunicación humana en cuyo procedimiento complejo intervienen dos aspectos fundamentales, uno de orden físico, mediante la percepción visual de un texto escrito y otro de orden intelectual encargado de la comprensión de la lectura para entender los planteamientos del autor. Ambos aspectos deben estar siempre en íntima interacción y tienen tal importancia que del desarrollo de ambos, mediante una sincronización precisa, depende la eficacia de la lectura. A este procedimiento complejo de percepción visual y comprensión se denomina LECTURA.
Enfoque lingüístico de la lectura
Un texto es susceptible de ser analizado como un acto de comunicación lingüística en el que encontramos un EMISOR, un MENSAJE y un RECEPTOR.




Código Código
Canal Canal

Emisor : Es el autor del texto.
Código : Es el idioma utilizado por el autor.
Canal : Es la escritura.
Mensaje : Es la información proporcionada por el autor.
Receptor : Es el lector, quien debe "reconstruir" las ideas del autor del texto.
Realidad : Es el marco sociocultural en que "construyó" el texto.
Estos elementos, para ser considerados tales, deben "entrar en función", esto es, debe darse el acto de la comunicación: LA LECTURA.


Comprender un texto significa:
Estar en la capacidad de exponer de manera coherente lo que hemos leído.
Diferenciar la idea más importante del texto, es decir, su idea principal, y distinguirla de las secundarias.
Establecer las relaciones que hay entre las diversas ideas plasmadas en un texto.

EL TEXTO Y SU ESTRUCTURA
El texto
Es la unidad lingüística fundamental de la actividad verbal humana que posee siempre carácter social. Está caracterizado por un cierre semántico y comunicativo, así como por su coherencia profunda y superficial, debido a la intención comunicativa del hablante de crear un texto íntegro, y a su estructuración mediante dos conjuntos de reglas: las propias del nivel textual y las del sistema de la lengua.(1)
Teniendo en cuenta ello, el texto presenta tres factores que determinan la clave para toda actividad comunicativa, y, en consecuencia, para la didáctica de la lengua. En primer lugar, tiene un carácter comunicativo, es decir, es una actividad que se realiza con una finalidad determinada como parte de su función social. Un carácter pragmático, que se produce con una intención y en una situación concreta; y un carácter estructurado, que es la constitución de enunciados que forman una unidad comunicativa coherente.

LAS MACROESTRUCTURAS TEXTUALES
El texto viene a ser una estructura superior a la simple secuencia de oraciones. Por ello, determina dos tipos de estructuras textuales: la macroestructura o plano del contenido del texto y la superestructura o plano formal del texto. La primera de ellas nos permite determinar la organización de los contenidos del texto y, la segunda, permite asignar a cada texto un tipo específico de discurso (narrativo, descriptivo, expositivo, etc).
Estas estructuras se diferencian de la microestructura en cuanto se definen con relación al texto en su conjunto, mientras que ésta con relación a oraciones o secuencia de oraciones.

PROPIEDADES FUNDAMENTALES DEL TEXTO
Entendemos por propiedades del texto todos aquellos requisitos que debe reunir un mensaje oral o escrito para que pueda ser considerado como texto. La presentación de ideas desordenadas no puede ser capaz de configurar un texto, puesto que no respeta la estructuración de las ideas ni de los elementos gramaticales que permitan formar una unidad constitutiva.
Dentro de las propiedades o principios constitutivos tenemos siete normas de textualidad, de las cuales dos tienen que ver con la estructura del texto (coherencia y cohesión), y las otras cinco con la pragmática textual (intencionalidad, aceptabilidad, informatividad, situacionalidad e intertextualidad).

Propiedades Constitutivas
1. La Coherencia. Es la propiedad del texto que relaciona la información relevante e irrelevante y establece los datos pertinentes que se comunican y su distribución a lo largo del texto, esto es, permite organizar los datos y las ideas mediante una estructura comunicativa de manera lógica y comprensible (en qué orden, con qué grado de precisión o detalle, con qué estructura).
Por coherencia se entiende la conexión de las partes con un todo, la relación armoniosa entre conceptos, hechos e ideas que aparecen en un texto con sentido.

Lea atentamente el siguiente fragmento.
Estamos asistiendo al final de una civilización, y podemos decir que ésta se cierra con la caída en bloque de los sistemas totalitarios en los países del Este de Europa. Aún quedan reductos sin desmantelar, en esa misma línea política e ideológica, aunque por otra parte se anuncian nuevas prisiones para el hombre, con otro ropaje y semblantes bien diversos.
Así como en los últimos años se han puesto de moda ciertos productos light –el tabaco, algunas bebidas o ciertos alimentos-, también se ha ido gestando un tipo de hombre que podría ser calificado como el hombre light.
¿Cuál es su perfil psicológico? ¿Cómo podría quedar definido? Se trata de un hombre relativamente bien informado, pero con escasa educación humana, muy entregado al pragmatismo, por una parte, y a bastantes tópicos, por otra. Todo le interesa, pero a nivel superficial; no es capaz de hacer la síntesis de aquello que percibe, y, en consecuencia, se ha ido convirtiendo en un sujeto trivial, ligero, frívolo, que lo acepta todo, pero que carece de unos criterios sólidos en su conducta.
EL HOMBRE LIGHT
Enrique Rojas.

2. La Cohesión. Es la propiedad del texto mediante la cual se establece una relación manifiesta entre los diferentes elementos del texto. Esta relación refleja el desarrollo del texto, que se materializa en unidades sintácticas y semánticas debidamente entrelazadas.
Mecanismos de Cohesión:
Recurrencia o repetición: Repetición léxica propiamente dicha, repetición léxica sinonímica, repetición léxica de lo designado.
Ejemplos:
Juan está jugando con el balón. Es el balón que le regalaron sus padres.
Miguel Grau nació en Piura. "El Caballero de los Mares" es un héroe nacional.
Sustitución: Sustitución léxica, sustitución pronominal, sustitución adverbial, sustitución a través de determinantes.
Ejemplos:
¿Has escrito la carta o aún no lo has hecho? Es cosa de pensarlo dos veces.
Juan y María son hermanos. Él estudia medicina y ella derecho.
Los niños fueron al museo. Allí los encontrará.
Elipsis. Juan no ha llegado. Está de viaje.
Marcadores Textuales: y, ni, pero, a pesar de, como, cuando, etc.

A continuación se mencionan otras propiedades constitutivas referidas a la textualidad pragmática:
La Intencionalidad. Se refiere a la intención comunicativa del hablante o escritor. Al iniciar una actividad de redacción se recomienda definir el propósito de nuestro escrito. Hágase las preguntas: ¿Qué quiero conseguir con mi texto?, ¿cómo deseo que reaccionen mis lectores?, ¿qué quiero que hagan con mi texto?, ¿cómo puedo formular en pocas palabras mi propósito?, etc.
La Aceptabilidad. El receptor tiene la potestad de aceptar o no un texto en función del tema y de cómo se ha desarrollado el acto comunicativo, de la atractividad y utilidad que tenga el asunto para el lector.
La Informatividad. Cualquier texto es informativo, puesto que se manejan datos, versiones de fuentes personales o bibliográficas y todo tipo de información que dé veracidad al texto.
La Situacionalidad. Se refiere a todos aquellos factores o circunstancias que intervienen en todo acto comunicativo. Los textos se encuentran condicionados por una situación extraverbal concreta, es decir, por las circunstancias que rodean el acto comunicativo.
La Intertextualidad. Enlaza todos aquellos factores que hacen depender el uso adecuado de un texto en relación con otros textos.

Propiedades Regulativas
Hay propiedades paralelas que permiten mantener la expectativa del lector a lo largo del texto:
La Eficacia. Un texto es más o menos eficaz dependiendo del esfuerzo que el emisor procure para ser claro en su realización comunicativa.
La Efectividad. Un texto será más o menos efectivo si genera o no una fuerte impresión en el receptor.
La Adecuación. Un texto será más o menos adecuado si hay equilibrio en el uso que se hace de un tipo de texto y en el modo en que se respetan las normas de la textualidad en ese texto.

ESTRUCTURA DEL TEXTO
La estructura de un texto está integrada por los siguientes componentes:
La idea principal.
Las ideas secundarias.
Las informaciones puntuales o de tercer orden.
Podemos a su vez señalar como elementos vinculados con el texto al tema y al título del mismo.
La idea principal:
Es incuestionablemente la parte medular de todo texto. Intenta resumir conceptualmente el texto desarrollado.
La idea principal de un texto es aquella que expone su contenido más importante: es la idea base de la cual se derivan o desprenden las demás ideas que conforman el texto. La idea principal es una idea general, es decir, no entra en mayores análisis, ni formula ejemplos u otras especificaciones.
La idea principal se distingue de las otras ideas que conforman el texto porque si la excluimos, las demás ideas quedarían desvinculadas, sin demasiado sentido o dirección. Cabe señalar que la idea principal se expresa en forma de oración.
Por último, la idea principal la podemos determinar generalmente formulándonos la siguiente interrogante:



Las ideas secundarias:
Las ideas secundarias son asuntos de información que complementan la ideas central. Pueden ser una o varias y aportan aspectos más específicos en torno a la idea principal. Es decir, las ideas secundarias tienen la finalidad de ampliar, explicar o desarrollar la idea principal.
Las informaciones puntuales o ideas de tercer orden:
Las informaciones puntuales conocidas también con la denominación de ideas de tercer orden están conformadas por datos concretos como nombres, comparaciones, fechas, acontecimientos menores, comentarios, etc. Cada idea secundaria puede contener una cantidad diversa de informaciones puntuales.
d. El Tema
El tema es el asunto o "idea clave" del que se habla en todo el texto. Es un enunciado que sintetiza todo lo expuesto de manera muy general. Usualmente se determina el tema planteándose la siguiente pregunta:



e. El Título
El título es una frase nominal, vale decir, carente de verbo, que resulta más precisa, clara e inclusiva, en comparación con el TEMA y la IDEA PRINCIPAL. Generalmente se determina el TITULO formulándose la siguiente pregunta:



Te sugerimos analizar con detenimiento los contenidos del cuadro siguiente:
TEMA
IDEA PRINCIPAL
TÍTULO
Expresa a todo el texto en forma global.
Manifiesta lo más importante del texto.
Presenta un asunto particular del texto. Es decir, especifica el TEMA dándole nombre.
Solo expone. No afirma ni niega.
Afirma o niega alguna idea.
Es consecuencia del TEMA y lo presenta con precisión.
Se expresa en forma nominal, antecedida generalmente de un artículo.
Se expresa en forma de oración.
Se expresa en una frase nominal, precedida de un artículo.
EJEMPLO
EJEMPLO
EJEMPLO
El mimetismo.
El mimetismo es un mecanismo que utilizan algunos animales para defenderse de sus enemigos.
El mimetismo como medio de autoprotección animal.

ESTRUCTURA BÁSICA DE UN TEXTO
Texto 1
Al leer, debemos fijarnos en los detalles, acariciarlos. Nada tienen de malo las lunáticas sandeces de la generalización cuando se hacen después de reunir con amor las soleadas insignificancias del libro. Si uno empieza con una generalización prefabricada, lo que hace es empezar desde el otro extremo, alejándose del libro antes de haber empezado a comprenderlo. Nada más molesto e injusto para con el autor que empezar a leer, supongamos, Madame Bovary, con la idea preconcebida de que es una denuncia a la burguesía. Debemos tener siempre presente que la obra de arte es, invariablemente, la creación de un mundo nuevo con la mayor atención, abordándolo como algo absolutamente desconocido, sin conexión evidente con los mundos que ya conocemos.
Vladimir Nabokov. Curso de Literatura Europea

Completa apropiadamente el cuadro de acuerdo al análisis del texto anterior:

Idea Secundaria
Informaciones Puntuales
…………………… I. ………………… ………………………………….
…………………… …………………… …………………………………..
…………………….. …………………… …………………………………..
…………………….. ……………………. …………………………………..

(Idea Principal) Idea Secundaria
II. …………………
…………………….
…………………….

Texto 2
Los anfibios son animales vertebrados que aparecieron sobre la Tierra hace trescientos cincuenta millones de años, originados a partir de un primitivo grupo de peces. Fueron los primeros vertebrados que accedieron al medio terrestre.
Al estar dotados de patas y pulmones han podido adaptarse a tierra firme aunque siguen dependiendo del agua, pues su piel necesita humedad permanente para no secarse. También para la reproducción precisan agua: sus huevos no tienen cáscaras dura que los proteja y necesitan el medio líquido para desarrollarse correctamente. Las crías de los anfibios experimentan importantes cambios hasta que están dotados para abandonar el agua y transformarse en anfibios adultos.
El tema del texto es:
...................................................................................................................................................
.
Texto 3
Las mujeres diabéticas presentan mayores riesgos a sufrir un ataque cardiaco que los hombres diabéticos y las mujeres no diabéticas. El dato, aparecido en la revista Diabetes Care, corrobora estudios previos que muestran que las mujeres con diabetes tipo 2, la más común de todas, poseen mayor grasa abdominal, colesterol y presión arterial altos, todo lo cual eleva el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares. Los autores sugieren que muchos de estos factores de riesgo deben estar relacionados con los cambios hormonales que acompañan a la resistencia a la insulina de las mujeres diabéticas. Los niveles de estrógeno, que elevan el colesterol bueno y reducen el malo, son más bajos en las mujeres diabéticas. Es por eso que se ha sugerido a los médicos, que al tratar mujeres diabéticas, especialmente a aquellas cuyas edades van de los 30 a los 40, no sólo controlen su insulina sino también otros factores de riesgo que tengan que ver con la salud de su corazón.

La idea principal del texto es:
:................................................................................................................................................................................................................................................................................................

Texto 4
Desde el nacimiento de la industrialización en el siglo XVIII, la contaminación atmosférica ha seguido una curva creciente en todo el mundo. Multitud de agentes contaminantes, tanto gases como partículas sólidas procedentes de las industrias, los vehículos de motor y las calefacciones, se concentran en la atmósfera en cantidades excesivas.
Esta contaminación, conocida como atmosférica se da principalmente en las grandes concentraciones urbanas, pero no conoce fronteras ya que las lluvias y los vientos pueden trasladarla con facilidad a cualquier parte.
Un efecto muy frecuente de la contaminación atmosférica es el smog, espesa neblina de humo que se acumula en las ciudades y que hace que el aire sea casi irrespirable.

El título del texto es:
................................................................................................................................................



Texto 5
Existen más de un centenar de sustancias que contaminan la atmósfera, pero el monóxido de carbono y los óxidos de nitrógeno son los principales contaminantes, siendo el último el más letal. A estos dos gases que se expelen por los tubos de escape de los automóviles hay que agregar que el anhídrido sulfuroso, y el plomo que se adiciona a la gasolina para reforzar su octanaje.
También se encuentra presente en el aire viciado de las grandes ciudades, el dióxido de azufre, el cual se desprende de la combustión del carbón y otros aceites minerales usados ampliamente en la industria. Este agente contaminante bajo ciertas condiciones de humedad se transforma en un trióxido, que genera aerosoles de ácido sulfúrico (cuyo poder corrosivo todos conocemos), que es el principal componente del smog.
Pero no solo el hombre es víctima directa de la contaminación. Los animales domésticos sienten esos efectos y gran parte de la fauna silvestre que vive en los alrededores o transitan por las ciudades –como las aves migratorias- se ven afectadas. Las plantas también presentan perturbaciones en su proceso fotosintético ya que el CO2 con el que se obtiene el oxígeno, viene mezclado con sustancias que opacan las hojas y merman su capacidad de asimilación. Además el smog daña las construcciones deteriorando muchas veces el patrimonio artístico y cultural de las ciudades como en las viejas iglesias coloniales de Lima.
La contaminación atmosférica es uno de los mayores causantes del deterioro de las zonas urbanas. Corregir este descalabro depende de una legislación más rigurosa y de la cooperación de los usuarios de las fuentes emisoras, como los industriales y automovilistas.

Del texto anterior, anota:
La Idea Principal: .....................................................................................................
......................................................................................................................................................................................................................................................................................................
Ideas Secundarias:......................................................................................................
............................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................
Ideas de Tercer Orden:...............................................................................................
............................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................
El Título:......................................................................................................................
El Tema:.......................................................................................................................

CLASES DE TEXTOS
No todos los textos que leemos o producimos tienen las mismas características, pues no es lo mismo un ensayo que un resumen, o un discurso en público que una conversación con una persona amiga, o una solicitud que una carta de felicitación.
En la actualidad no se han conseguido unificar criterios para el establecimiento de una clasificación. Sin embargo, resulta importante conocer los distintos tipos de textos y la intención que cada uno de ellos se propone.
Textos Narrativos
Es el texto que nos narra hechos reales o imaginarios que les suceden a unos personajes en un lugar y, que se han producido a lo largo del tiempo.
Textos Descriptivos
Es el texto que nos permite representar lingüísticamente la imagen de un ser animado o inanimado.
Las fases del proceso descriptivo son las sgtes:
1. OBSERVACIÓN
2. REFLEXIÓN
3. EXPRESIÓN
Es la primera cualidad que se debe ejercitar para describir correctamente.
Observar implica mirar con atención el ser a describir.
Es el acto de interrogación, análisis y valoración del ser a describir.
Aquí se debe entresacar lo esencial y rechazar los detalles superfluos de los objetos descritos.
Es el proceso en el que se elige la expresión lingüística que con más precisión representa lo que ha sido observado, previa elaboración de un esquema inicial.

Textos Expositivos
Son aquellos que presentan asuntos o temas jurídicos, técnicos, humanísticos, etc., con el propósito de hacerlos comprender a otras personas. A partir de ellos se ofrece al receptor un tema de manera objetiva, clara y ordenada.
Presenta las siguientes partes:
La Introducción
El Desarrollo
La Conclusión
En ella se atrae la atención del lector o receptor y se enuncia el asunto o tema del mensaje.
Se organiza la información o impresiones que queremos transmitir. Debe ser lógico. Cada punto que tratamos ha de reforzar y ser reforzados por los restantes.
Es la parte final del mensaje, en ella se recoge la síntesis de lo tratado.
Texto Argumentativo
Es un tipo de exposición que tiene como finalidad confirmar o refutar una tesis, es decir, una idea que se quiere probar. Así, si se trata de confirmar, la argumentación debe aducir pruebas y razones que traten de fortalecer el valor de la tesis. Pero si se trata de refutarla, se intentará demostrar la falsedad de una idea o lo inadecuado de una aplicación o de un razonamiento.
Todo texto argumentativo debe presentar las siguientes partes:
La Tesis
La Argumentación
La Conclusión
Es la idea fundamental en torno a la cual se reflexiona. Es el núcleo de la argumentación, por lo tanto ha de presentarse clara y objetivamente, aunque encierre en sí más de una idea.
Se ofrecen los argumentos que rehacen o confirman la tesis. Las razones deben de ser claras, ordenadas, precisas y completas. Se pueden incluir citas, argumentos de autoridad, ejemplos y todos los datos que estén a nuestro alcance.
Es el párrafo final en el que se reitera la tesis planteada.
Texto Dialógico
Llamados también textos conversacionales, constituyen un tipo de composición en el que se manifiesta el intercambio comunicativo entre dos o más personas, ya sea éste real o imaginario.
Textos Epistolares
O simplemente cartas, son textos escritos en prosa utilizados con mucha frecuencia, pues nos permiten comunicarnos con personas que están ausentes.
Textos Administrativos
Son aquellos que se emiten en las empresas u otros organismos públicos o privados. Permiten la comunicación interna con los miembros de una institución o con otros que les son ajenos a su ámbito.
Textos Periodísticos: La Noticia
La noticia es todo hecho que tiene interés para los lectores. Existe gran diversidad de noticias: se distinguen las que recogen la actualidad política nacional e internacional de las que tienen un marcado carácter cultural, deportivo, social, económico, así como de las que informan sucesos, diversas curiosidades, etc.
Toda noticia ha de responder las siguientes interrogantes:
¿Qué? El hecho, lo que ha sucedido.
¿Quién? Sujeto de la información.
¿Dónde? El sitio, lugar en que se produjo el acontecimiento.
¿Cuándo? Factor tiempo (año, día, hora o minuto. La precisión de la fecha depende del hecho).
¿Cómo? El método, la manera de producirse el hecho.
¿Por qué? La causa, elemento fundamental que nos da la razón de lo sucedido.
Textos Publicitarios
Son textos que tienen una intención persuasiva, es decir, convencer a los destinatarios para que actúen de una forma determinada.
Textos Humorísticos
O historietas (cómics, tiras cómicas, etc.), son narraciones de una historia a través de una sucesión de ilustraciones que se completan con un texto escrito. La historieta combina el código icónico y verbal.

domingo, 29 de junio de 2008

Contar cuentos

Por Mario Vargas Llosa. Escritor

Gracias a su inventiva prodigiosa y a sus sutiles artes de contadora de cuentos, Sherezada salva su cabeza de la cimitarra del verdugo. Arreglándoselas cada noche para tener a su esposo y señor, el rey Sahrigar, fascinado por sus historias, e interrumpiendo su relato cada amanecer en un momento particularmente hechicero de la intriga, durante mil noches y una noche consigue aplazar su ejecución hasta que, al cabo de esos casi tres años, el sanguinario monarca sasánida le perdona la vida y comienza para la pareja su verdadera luna de miel.

Sherezada lleva a cabo una verdadera proeza, sin duda. No puede devolver la vida a las decenas de muchachas sacrificadas a lo largo de un año por el déspota salvaje que vengaba en esas efímeras esposas de una noche la humillación que había sufrido al verse engañado por sus disolutas concubinas de antaño, pero, con sus astucias de gran narradora, desanimaliza al bárbaro que hasta antes de casarse con ella era puro instinto y pulsión y desarrolla en él las escondidas virtudes de lo humano. Haciéndolo vivir y soñar vidas imaginarias, lo enrumba por el camino de la civilización.

No existe en la historia de la literatura una parábola más sencilla y luminosa que la de Sherezada y Sahrigar para explicar la razón de ser de la ficción en la vida de los seres humanos y la manera como ella ha contribuido a distanciarlos de esos oscuros orígenes de su historia en los que se confundían con los cuadrúpedos y las fieras. Y esa es sin duda la razón de que Sherezada sea uno de los personajes literarios más seductores y perennes en todas las lenguas y culturas.

Para Sherezada contar cuentos que capturen la atención del rey es cuestión de vida o muerte. Si Sahrigar se desinteresa o se aburre de sus historias, será entregada al verdugo con las primeras luces del alba. Ese peligro mortal aguza su fantasía y perfecciona su método y la lleva, sin saberlo, a descubrir que todas las historias son, en el fondo, una sola historia que, por debajo de su frondosa variedad de protagonistas y aventuras, comparten unas raíces secretas, que el mundo de la ficción es, como el mundo real, uno, diverso e irrompible. Para el bruto que la escucha y se deja llevar de la nariz por la destreza de Sherezada hacia los laberintos de la vida fantaseada donde permanecerá prisionero y feliz mil noches y una noche, aquella trenza de cuentos le enseñará que, dentro de la violenta realidad de matanzas, cacerías, placeres ventrales y conquistas en que ha vivido hasta ahora, otra realidad puede surgir, hecha de imaginación y de palabras, impalpable y sutil pero seductora como una noche de luna en el desierto o una música exquisita, donde un hombre vive las más extraordinarias peripecias, se multiplica en centenares de destinos diferentes, protagoniza heroísmos, pasiones y milagros indescriptibles, ama a las mujeres más bellas, padece a los magos más crueles, conoce a los sabios más versados y visita los parajes más exóticos. Cuando el rey Sahrigar perdona a su esposa --en verdad, le pide perdón y se arrepiente de sus crímenes-- es alguien al que los cuentos han transformado en un ser civil, sensible y soñador.

"Las mil noches y una noche" no es un libro árabe traducido a las lenguas occidentales, como se suele creer. Sus orígenes son remotos, intrincados y misteriosos. Se trata de multitud de historias, orales y escritas, de origen principalmente persa, indio y árabe, pero también de otras culturas menos extendidas, algunas antiquísimas, procedentes las más viejas de los siglos IX y X, aunque sobre todo del siglo XIII, que, a partir del siglo XVIII fueron recopiladas y vertidas al francés, al inglés y al alemán, por arabistas europeos. El primer traductor europeo de "Las mil noches y una noche" fue el francés Antoine Galland (1646-1715). Esta traducción tuvo un éxito extraordinario y fue vertida a su vez a otras lenguas europeas. La enorme difusión de estos relatos en Europa y el prestigio que alcanzaron hicieron que en el mundo árabe, donde hasta entonces eran desdeñados por los intelectuales como literatura barata y populachera, se rectificara este criterio y empezaran a aparecer las primeras recopilaciones en la lengua original de la mayoría de los cuentos. Recomiendo a quien quiera orientarse en esta enmarañada genealogía los eruditos estudios del arabista español Juan Vernet, uno de los mejores traductores al español de los célebres relatos.

En el siglo XIX aparecieron las primeras versiones directas al inglés, las de los orientalistas Edward Lane y Sir Richard Burton, que, al igual que la de Galland, se difundirían por el mundo entero. Desde entonces las traducciones directas o indirectas de "Las mil noches y una noche" se multiplicarían en todas las lenguas al extremo de competir con la "Biblia" y Shakespeare en ser el libro más divulgado, adaptado, traducido, vestido y desvestido de la historia. La que más circuló, por largo tiempo, en el ámbito de la lengua española fue la retraducción que hizo Vicente Blasco Ibáñez de la versión francesa del pintoresco doctor J. C. Mardrus, la más cargada de erotismo que se conoce. Luego, aparecerían varias más, directas del árabe.

Lo característico de estas traducciones es que prácticamente ninguna es idéntica a la otra. O porque cada traductor se sirvió de diferentes manuscritos, o porque lo que añadió o quitó fue tan grande como los mismos cuentos originales que utilizó, o porque las tendencias morales, religiosas y estéticas de cada época y sociedad lo empujaron a dar una orientación determinada a los textos traducidos, el hecho es que las diferencias entre las distintas versiones de estos relatos son probablemente mayores que los parecidos, como mostró Borges en su célebre ensayo, "Los traductores de las mil y una noches", incluido en "Historia de la Eternidad". Lo cual quiere decir que, aunque orientales en su origen, los cuentos de "Las mil noches y una noche" forman parte también, de pleno derecho, de la literatura occidental. Y, como todo texto clásico --pero más que cualquiera de ellos por su naturaleza proteica y su origen colectivo y plural-- son susceptibles de ser leídos e interpretados de manera distinta por cada generación de lectores. La buena literatura, como la vida, nunca se está quieta: evoluciona, se adapta, se renueva y, sin dejar de ser la misma, es siempre otra, con cada época y lector.

Para escribir mi propia versión he consultado distintas traducciones, pero sobre todo, la --excelente-- de M. Dolores Cinca y Margarita Castells, publicada por Ediciones Destino, el año 2006. He intentado una adaptación minimalista para el teatro, que consta solo de dos intérpretes pero de muchos personajes. Los actores que representan el espectáculo encarnan sus propios roles y a su vez se metamorfosean en el rey Sahrigar y Sherezada y en los diversos protagonistas de las historias que aquella cuenta al rey para escabullirse del verdugo. Mi versión es muy libre. Respetando vagamente la estructura primigenia de algunos relatos --entre ellos no figura ninguno de los más conocidos-- recrea sus contenidos --añadiendo y recortando-- desde lo que podría llamarse una sensibilidad moderna.

Los personajes principales ejercen y disfrutan el placer de contar, una de las más antiguas formas de relación desarrolladas entre los seres humanos, una vez que tuvieron que agruparse en comunidades para defenderse mejor de la fiera, las inclemencias del tiempo, las tribus enemigas y procurarse el sustento. Como Sherezada al rey Sahrigar, esas historias que ardían en la caverna primitiva, alrededor del fogón que apartaba a las alimañas, fueron humanizando a sus oyentes. Ellas son el despuntar de la civilización, el punto de arranque de ese prodigioso camino que llevaría a los seres humanos, al cabo de los siglos, a los grandes descubrimientos científicos, a la conquista de la materia y del espacio, a la creación del individuo, de los derechos humanos, de la democracia, de la libertad y, también, ay, de los más mortíferos instrumentos de destrucción que haya conocido la historia. Nada de eso hubiera sido posible sin el apetito de vida alternativa, de otro destino distinto al propio, que hizo nacer en la especie la idea de inventar historias y contarlas, es decir, de hacerlas vivir y compartir mediante la palabra y, luego, más tarde, la escritura. Ese quehacer, esa magia, refinó la sensibilidad, estimuló la imaginación, enriqueció el lenguaje, deparó a hombres y mujeres todas las aventuras que no podían vivir en la vida real y les regaló momentos de suprema felicidad. Eso es también la literatura: un permanente desagravio contra los infortunios y frustraciones de la vida. Como en una obra mía anterior, "Odiseo y Penélope", en "Las mil noches y una noche" el teatro, la lectura y el contador de historias se funden para dar una versión en formato menor de un gran clásico de la literatura.

Debo a mis queridos y admirados amigos, Aitana Sánchez-Gijón y Joan Ollé, compañeros y maestros de aventura teatral, sugerencias e ideas que corrigieron muchas imperfecciones de mi texto.

Madrid, junio del 2008

sábado, 28 de junio de 2008

EL COMENTARIO DE TEXTO EN LA PRUEBA DE HABILIDADES COMUNICATIVAS

La prueba de habilidades comunicativas del área de Comunicación se compone de tres partes:

a. Expresión y comprensión oral.

b. Comprensión lectora.

c. Producción de textos.

La segunda parte, la comprensión lectora (el análisis de texto), consta a su vez de dos partes en las que se evaluará:

1. Capacidad de síntesis y análisis del contenido del texto.

Para ello se pide:

a. Indicar el tema y la organización de las ideas del texto.

b. Escribir un resumen.

2. Comentario crítico sobre el contenido del texto.

En esta parte se solicita el enjuiciamiento y valoración del contenido del texto, así como su

opinión sobre el tema.

La valoración del análisis del texto asciende a diez puntos de los veinte totales de la prueba de habilidades comunicativas. Estos diez puntos se distribuyen de la siguiente manera:

2 puntos para el resumen;

3 para la enunciación del tema y la descripción de la estructura;

5 puntos para el comentario crítico.

La calificación del ejercicio valorará el contenido y la expresión, teniendo en cuenta respecto a la expresión:

La corrección gramatical (ortografía, signos de puntuación...)

La precisión y claridad en la expresión

El orden y la coherencia en la expresión (estructura del texto, adecuación a las cuestiones o

temas propuestos...)

La riqueza de estilo (variedad, fluidez...)

El principal problema a la hora de realizar el ejercicio de comentario de texto se encuentra en el método a seguir. Sobre todo, el alumno debe evitar confiar en la “inspiración” o en “a ver qué se me ocurre” y, por tanto, debe seguir una serie de pasos que le ayuden. Para lograr un resultado óptimo, debemos partir de una fase previa: la lectura del texto.

LA LECTURA DEL TEXTO

La lectura es la base de un buen comentario de texto porque de ella depende que comprendamos el texto en su totalidad. No basta con leerlo una sola vez ni con leerlo repetidamente “a ver si nos enteramos”. Te proponemos una sucesión de lecturas sistemáticas:

1. Lectura comprensiva: el objetivo es conseguir una visión global del texto.

En esta fase debemos limitarnos a entender la superficie del texto. Para ello indagaremos en el significado de las palabras y la comprensión de los conceptos utilizados.

2. Lectura analítica: ahora debemos arañar la superficie del texto y ver qué hay debajo, para descubrir el hilo conductor y las ideas claves del texto. Para ello debemos:

a. Subrayar todo lo que se considere importante y distinguir lo esencial.

b. Escribir al margen resúmenes de distintas partes, párrafos o grupos de párrafos.

De esta lectura debemos deducir de qué habla el texto y bajo qué enfoque, es decir, el tema. Después reconstruiremos la estructura en que se apoya lo subrayado: dividiremos en partes indicando las ideas fundamentales y las secundarias, pensaremos en la conexión entre las distintas ideas principales y las secundarias entre sí. De esta lectura deduciremos la progresión temática: a dónde quiere llegar el autor y qué camino utiliza para llevarnos allá.

3. Lectura crítica: comprender el texto supone incorporarlo a nuestros conocimientos anteriores, incluso con el riesgo de que éstos se modifiquen, se cuestionen o bien se refuercen. Al principio, este proceso de incorporación del texto a nuestro conocimiento del mundo se produce inconsciente e involuntariamente. Para hacer consciente la comprensión profunda del texto, debemos respondernos a ciertas cuestiones:

a. Relativas al texto:

¿A qué discurso pertenece, periodístico, judicial, literario, etc.?,

¿Quiénes son sus destinatarios?, ¿qué opiniones espera que compartan sus destinatarios;

¿Qué opiniones critica o espera modificar?

b. Relativas al mundo:

¿En qué condiciones o circunstancias históricas se redacta?,

¿Es polémico o conformista con la visión del mundo comúnmente aceptada?,

¿A qué hechos o noticias recientes se refiere?,

¿Es un tema de actualidad candente o un tema siempre debatido por los seres humanos?,

¿Parte de unos valores políticos o éticos presupuestos?

¿Es el autor un especialista en el tema propuesto? ...

c. Las respuestas a estas preguntas también nos implican en el texto:

¿Me afecta el tema del texto?,

¿En qué medida se dirige a mí?,

¿Comparto sus opiniones?, en ese caso ¿total o parcialmente?,

¿Me sorprende la crítica que propone?, ¿por qué?,

¿Puedo aceptar sus principios?,

¿Polemiza con mis principios políticos o éticos?,

¿Qué argumentos hubiese utilizado yo de escribir este texto?

¿Qué argumentos se le pueden objetar?....

EL TEMA

Definir el tema tratado en el texto es el primer ejercicio de síntesis que debemos realizar. El tema es un elemento que proporciona coherencia al texto. Cada una de las partes del texto debe referirse explícita o implícitamente al tema propuesto.

Sin embargo, no debemos pensar que el tema se puede definir con una sola palabra, un sustantivo. La coherencia del texto viene proporcionada por el asunto objeto del tema y por su tratamiento. Por tanto, al definir el tema, debemos indicar no sólo de qué se habla, sino también bajo qué enfoque. Así pues, el tema se definirá refiriendo:

a. El objeto de estudio, es decir, de qué habla.

b. La parte concreta analizada, es decir, de qué aspecto.

c. Su relación, conflictiva o no, con alguna otra parte de la realidad humana, es decir, en relación

con qué.

Fíjate en que el tema así planteado nos ofrece una panorámica de la que será su progresión temática, de tal modo que podremos intuir la estructura. Es como un primer indicador de dirección, ruta y destino para un viaje.

Debemos tener mucho cuidado, pues esto no significa indicar en el tema la subjetividad del emisor ni las conclusiones u opiniones expuestas. Tampoco debemos confundir el tema con un posible título para el texto. El título de un texto busca tan sólo atraer la atención de los lectores, provocar su sorpresa o interés. Es más, el título puede en ocasiones confundirnos y no debemos dejarnos llevar por él para determinar el tema de un texto.

Es preferible indicar el tema con un sintagma nominal complejo, evitando expresarlo con una oración o con una sola palabra. El tema puede ser definido por dos estudiantes con palabras diferentes, bien porque se destaquen un matices diferentes, bien porque se defina de una manera más general o más precisa, bien porque utilicen léxicos diferentes.

LA ESTRUCTURA DEL TEXTO

La descripción de la estructura del texto es un ejercicio en el que demostramos no solo nuestra comprensión del texto y de las relaciones entre sus partes, sino también nuestra capacidad de síntesis al extraer las ideas principales y las secundarias. Una vez realizadas las actividades de lectura, subrayado y definición del tema del texto, se necesita volcar esta información en una estructura.

La estructura del texto se muestra a través de un esquema. Éste ordena las ideas de un texto, refleja de un golpe de vista la estructura general y facilita el recuerdo, la comprensión y el aprendizaje. Para elaborar el esquema debemos:

a. Dividir el texto en partes pequeñas que compartan un mismo punto en el desarrollo temático.

b. Reconocer las estructuras textuales y la función que cumple cada una de las partes indicadas: la estructura descriptiva (nombre, definición, partes y características) narrativa (personajes, acciones, cronología, comienzo, desarrollo, desenlace) expositiva (definición, explicación, partes, causas, consecuencias, características, ejemplos) o argumentativa (tesis, argumentos, contraargumentos, refutaciones, conclusiones).

c. Reducir a conceptos o palabras claves cada una de las partes en que hemos dividido el texto. Estas palabras pueden aparecer en el texto y las subrayamos o puede que tengamos que deducirlas nosotros mismos. Entonces debemos escribirlas al margen de cada parte. Estas palabras o conceptos claves serán las ideas principales desarrolladas en cada una de las partes. Es el momento de indicar la función de cada parte en la estructura textual. La división en partes y la definición de las ideas principales nos proporcionan la estructura básica del texto.

d. Dentro de cada parte veremos cómo la idea principal se reelabora en otras ideas secundarias. Además tanto la idea principal como las secundarias se concretan en una serie de datos o ejemplos que también señalaremos.

e. Finalmente, debemos dibujar la estructura en un esquema que reproduzca la linealidad del texto, la función, idea principal, ideas secundarias y datos o ejemplos concretos de cada parte.

No debemos abusar de expresiones como “Desde tal palabra hasta tal otra” ni “Desde la línea tal hasta la línea cual” pues no aportan claridad ¡ni el profesor es un ordenador!

El dibujo del esquema puede adoptar la forma de árbol invertido, porque primero aparece la raíz, el tema, y después el tronco o ideas principales y finalmente las ramas o ideas secundarias. Otra forma es el esquema radial porque la palabra clave se coloca en el centro del esquema y las ideas principales y secundarias se unen por medio de flechas.

También podemos utilizar los sistemas más “clásicos” de llaves o de números y letras.

EL RESUMEN

Una vez definidos el tema y la estructura del texto, estamos en condiciones óptimas para redactar el resumen. Respecto a esta actividad, los profesores nos comportamos como si fuese muy elemental y se da por sabida, pero los alumnos la temen como si se tratara de un ejercicio extraordinario, difícil y de técnica desconocida. Ni lo uno, ni lo otro.

Efectivamente, el resumen está permanentemente en nuestras actividades cotidianas, lo practicamos cada vez que contamos el argumento de una novela, una noticia, explicamos nuestras convicciones sobre alguna cuestión o explicamos las opiniones ajenas. Es decir, a menudo en nuestras actividades diarias utilizamos diferentes textos, pero no en su integridad, sino a través de un resumen. Pero también es verdad que el resumen escrito de un texto complejo requiere unas habilidades y una preparación específica.

¿Qué es resumir?

Resumir es construir un nuevo texto que sustituye a otro conservando su información y su organización textual. Por eso, resumir es solo posible si se ha comprendido y analizado el texto en cuestión. Un resumen es una especie de mapa que nos permite movernos por el texto ausente, conservando la información esencial y proporcionando un hueco por si quisiéramos dar cabida a la información omitida. El resumen debe representar, no reproducir, con fidelidad el texto, de tal manera que la información que hemos omitido, pudiésemos asociarla a algún fragmento del resumen.

El resumen también debe recoger el aspecto pragmático del texto, es decir, identificar el autor, el texto en concreto, el tipo de mensaje y su intención comunicativa.

¿Qué hace el autor con el texto? Esta parte debe ser el inicio de nuestro resumen y hace que cualquier lector identifique inmediatamente nuestro texto como un resumen.

Inmediatamente después debe aparecer la información sobre el contenido: el objetivo del texto y las informaciones principales y secundarias. Para esta parte podemos usar la información detallada en la estructura. Finalmente, el resumen debe ser coherente, es decir, tener los debidos mecanismos de coherencia textual: conectores, sinonimia, correferencias, repeticiones, etc., de modo que cada oración del resumen deje clara su relación con las oraciones anteriores.

En el resumen, la búsqueda de la brevedad hace que omitamos información porque se da por “sabida” por el lector, sin darnos cuenta de que es necesaria para la correcta comprensión del resumen. Debemos, por tanto, explicitar y concretar los hechos y circunstancias a que se refiere el autor sin dar nada por sabido o presupuesto.

Resumir consiste en cuatro operaciones fundamentales: omitir, seleccionar, generalizar y construir:

a.) Omitir todo lo que no tenga función en la estructura: situaciones anecdóticas, aspectos casuales

o episódicos. Son datos sin importancia en el diseño general del texto.

b.) Seleccionar consiste en mantener la parte del texto que recoja lo esencial. La selección consiste

en reescribir el enunciado que implica los otros. ¡Pero mucho cuidado con repetir y copiar las

frases del texto! El resumen debe consistir en todo momento en un nuevo texto construido

totalmente por nosotros.

c.) Generalizar consiste en redactar el caso general que engloba los casos concretos que aparezcan

en el texto.

d.) Construir: a veces el texto original omite información porque su autor espera que los lectores la

deduzcamos. En este caso debemos reconstruir esa información que relaciona acciones o hechos

que aparecen en el texto original.

Resumir es construir un nuevo texto pero utilizando selecciones, omisiones y generalizaciones, de ahí que el resultado no conserve apenas las palabras literales del texto.

Debemos comprobar que el resultado de estas operaciones posea las siguientes características:

1. Brevedad: el resumen condensa y reduce sin dejar atrás ningún dato importante pero sin enunciar datos accesorios, pues eso significa darles una importancia que no poseen en el texto.

2. Objetividad: no se debe tergiversar el sentido del texto ni utilizar términos equívocos o inexactos. Tampoco se deben dar valoraciones personales que distorsionen lo expresado en el texto.

3. Textualidad: el resumen es un texto breve pero completo. Se debe evitar tanto hacer resúmenes esquemáticos como seguir linealmente la sucesión de ideas del texto. Es aconsejable no tener delante el texto al hacer el resumen y seguir nuestro propio orden de exposición.

4. Personalidad: no se debe imitar el estilo del texto resumido. Se debe utilizar un tono y estilo neutro con nuestras propias palabras. Si el autor ha utilizado un estilo concreto con una intención significativa, debemos hacer referencia a este estilo al principio o al final del resumen, nunca en medio. Este es el caso de la ironía, la vehemencia, la hipérbole, la alusión directa al lector, etc. Sin embargo, si un estilo determinado es el esperado en ese tipo de texto o, sencillamente, es el fruto de una redacción esmerada, no debemos hacer alusión a él en el resumen. Por ejemplo, el tono serio y solemne de la Constitución no es significativo pues es el esperado en ese tipo de textos y, por tanto, no se debe indicar en un resumen. No copies nunca partes del texto.

Cada lector resume de manera distinta: primero, porque los estilos son diferentes; segundo, porque como dijimos acerca del tema, las percepciones también difieren. Sin embargo, no puede haber dos resúmenes tan diferentes que pensemos que corresponden a textos originales diferentes.

EL COMENTARIO CRÍTICO DEL TEXTO

Con el comentario crítico se pretende valorar nuestra capacidad de creación y redacción de textos personales, coherentes y correctos estilística, gramatical y ortográficamente. También es una forma de comprobar que hemos comprendido profundamente el texto comentado.

“Comprender profundamente” significa no solo comprender “la letra”, sino también que comprendemos el mundo al que se refiere, las ideas que subyacen, las personas a las que se dirige, lo que quiere lograr de estas personas, de qué quiere convencerlas y para qué, es decir, su intención comunicativa. Observa que estas preguntas debemos hacérnoslas durante la lectura crítica.

Comentar implica, por tanto, “explicar el texto”. Para explicar el texto, debemos suponer que existen receptores para los que es totalmente ininteligible porque no conocen el mundo al que se refiere, ni las ideas que lo sustentan ni se imaginan qué cambio espera provocar en sus receptores. Cuando expliquemos el texto, debemos tener en mente a este receptor tan ignorante (¡aunque se trate del señor profesor!).

“Comprender profundamente” también significa que el texto provoca una respuesta en nosotros no como estudiantes, sino como ciudadanos. El texto propone ideas que coinciden, difieren o modifican nuestros conocimientos y opiniones previas sobre el tema.

Hemos visto que el autor posee unas determinadas intenciones comunicativas que se satisfacen, en alguna medida, en nosotros. El comentario es nuestra respuesta como receptores al mensaje enviado por el autor.

Comentar implica también, por tanto, “responder al autor del texto”, entablar un diálogo. Dialogar con alguien nos obliga a partir desde el punto donde lo dejó nuestro interlocutor (el autor, en nuestro caso), a apoyar o criticar las ideas defendidas por éste, a derivar nuestras propias consecuencias si apoyamos sus conclusiones, y a deducir nuestras propias conclusiones y consecuencias si es que criticamos las del autor.

Varios son los problemas con los que el estudiante se enfrenta al abordar el comentario crítico:

1. Falta de juicio previo o de opiniones formadas sobre el tema propuesto.

Efectivamente, por la juventud y variedad de intereses nadie espera que el estudiante opine con profundidad sobre todos los temas posibles. Sin embargo, si el alumno percibe que el texto provoca su asentimiento, rechazo o, por qué no, su sorpresa, entonces, eso se debe a que el texto ha dado con algún conocimiento o experiencia previa que le puede servir para desarrollar el comentario. Incluso, aunque esto no ocurriera, el alumno debe tener claro que el texto propuesto ya es un objeto por sí solo comentable desde criterios más objetivos. De todos modos, estar al día de la actualidad periodística, leer artículos de opinión y estar atentos a los debates sociales son una gran ayuda no solo para responder a un comentario crítico, sino especialmente para madurar como personas y ciudadanos responsables.

2. Temor a no expresar la opinión correcta o acertada. No existen respuestas fallidas ni acertadas en un comentario crítico, pues todas las opiniones son válidas.

Solo se va a evaluar que el comentario se atañe al texto comentado, que se expone las ideas propias coherentemente y que el estilo y la redacción son correctos.

3. Comprensión parcial o incompleta de lo expuesto en el texto. No es necesario comprender el texto en su totalidad. La comprensión de las ideas principales y el reconocimiento del tema, de las tesis y de las consecuencias propuestas por el autor son suficientes para la elaboración de un comentario crítico.

4. Falta de conciencia de por qué está a favor o no de lo expuesto. Nuestra primera respuesta es siempre intuitiva. Para hacerla consciente debemos proceder a una lectura crítica. Esto implica leer preguntándonos acerca de las condiciones de verdad o falsedad de cada una de las partes del texto y de los argumentos utilizados por el autor y respondiéndonos qué pensamos nosotros al respecto. De esta lectura crítica extraeremos los argumentos que manejamos para la explicación y defensa de nuestras opiniones respecto al texto.

5. Hábito de reproducción de textos “estudiados”, es decir, memorizados. Los exámenes nos obligan a reproducir de memoria no solo unos datos o conceptos, sino también la estructura en que están ordenados para su enunciación. Esta práctica “atrofia” nuestra capacidad de crear textos propios con contenidos académicos.

Debemos, por tanto, ser conscientes de esta deficiencia y cambiar de mentalidad a la hora de redactar el comentario crítico, pues no es un “examen” tradicional.

6. Excesiva confianza en la inspiración o la espontaneidad a la hora de redactar.

Precisamente, los únicos textos no memorísticos que el alumno produce habitualmente son cartas personales, debates orales improvisados y conversaciones distendidas con los amigos. Por eso rechaza la preparación previa y programada de un texto, sin darse cuenta de que el comentario requiere un esquema previo para que dé como fruto un texto completo y coherente. Además, el esquema se convierte en una herramienta fundamental para utilizar el escaso tiempo disponible para esta prueba escrita en la selectividad. La práctica del esquema y del comentario son ejercicios necesarios y útiles para otras muchas pruebas que la vida nos ofrece, como la redacción clara y comprensible de una instancia a la administración, una reclamación por escrito, la defensa de nuestras posiciones e intereses en un conflicto, a la hora de competir por un puesto de trabajo, etc.

7. Dificultades a la hora de utilizar la puntuación y el léxico correctos. Hay una serie de medidas que ayudan a evitar errores lingüísticos y estilísticos:

a. Escribir oraciones cortas y sencillas (recuerda: el punto y seguido es el mejor amigo del que

escribe). No escribir el monstruo oración-párrafo. Tanto “que” y tanto “y” y tanta coma

innecesaria se pueden eliminar y sustituir por un punto y seguido.

b. Colocar una coma solo cuando sea necesario (enumeraciones, apartes, explicaciones a una

palabra, después de la proposición subordinada y antes de la principal) y nunca entre el sujeto y

su verbo, nunca para separar oraciones y nunca porque pensemos que “haya que hacer una

pausa”.

c. Ordenar el texto en párrafos. Cada párrafo, una idea.

d. Cuidar la presencia y legibilidad del texto.

e. No utilizar una palabra porque nos parezca más culta que otra a no ser que tengamos certeza de

que nuestro uso es el correcto

f. No utilizar palabras ni expresiones coloquiales, pues podemos caer en el lenguaje inadecuado,

cuando no vulgar. Si se usa expresiones coloquiales, debe ser excepcionalmente, entre comillas y

con alguna función estilística, como la ironía, la exageración, reducción al absurdo, etc.

g. Evitar la presencia de la primera persona (en mi opinión, yo creo...). Está claro que lo que tú

firmas, es tu opinión.

h. Evitar la segunda persona: “si estudias mucho, tienes más posibilidades de aprobar”. Esta es una

forma de generalización muy coloquial.

i. Para la impersonalidad o la generalización culta, se usa la tercera persona singular y la

impersonal con “se”.

j. Darle la importancia que tienen, mucha, a las tildes.

k. Revisar la ortografía al final de la redacción.

l. Releer el texto escrito cada vez que vayamos a comenzar un párrafo.

m. Leer en voz alta el texto al final de la redacción.

¿CÓMO COMENZAR EL COMENTARIO CRÍTICO?

Un comentario crítico puede adoptar tantas formas como redactores hay, pero para el redactor que empieza lo mejor es dotarle de un modelo o estructura sobre la que vierta sus ideas propias. Pensemos que nuestro texto debe adoptar fundamentalmente la estructura de los textos argumentativos (no nos asustemos, estos son los textos más habituales en nuestros actos comunicativos cotidianos). Por tanto, debemos tener claro qué postura vamos a defender y con qué armas, digo, argumentos. Así pues, lo primero es saber qué queremos decir. Para ello, como dijimos, debemos partir de una lectura crítica y tras ella, tomar una decisión: ¿qué opinión nos merece el texto y qué queremos decir en nuestro comentario? Una vez decidido el destino, “a dónde queremos llegar”, debemos ir elaborando la ruta a seguir: el esquema. Piensa que la elaboración del esquema sirve no solo para ordenar el texto, sino también para que surjan nuevas ideas mientras se confecciona.

Proponemos la siguiente estructura para ordenar el comentario:

1. Introducción: presentación de nuestro objeto de estudio y creación de expectativas.

2. Desarrollo: elaboración de argumentos necesarios para comprender nuestra posición ante el texto

y el tema propuesto.

3. Conclusión: exposición de las ideas fundamentales que queremos defender.

(Opcional) Consecuencias: desde nuestras conclusiones, iremos más allá.

UNA APROXIMACIÓN A LA LITERATURA ORAL

Tema apasionante y hermoso que suelo compartir con mis alumnas, ya sea en forma de relatos que les cuento, que les hago leer o que les pido investigar. Hace poco unas chicas de 5to año B, del Colegio "San José" de Ica me señalaron la incongruencia de que nada de esto lo hubiera escrito en mi blog. Es más, como la información la necesitan para un examen, me pidieron que escribiera algo para luego ellas cotejarlo con otras investigaciones. Aquí va mi aporte que, como suelo decir, nunca es del todo original porque a esta alturas de mi vida me he nutrido de tantas lecturas y experiencias, que todo esto ha sido dicho mil veces. Tampoco es una mera copia, porque hay una reelaboración e intercalación de elementos. En fin, manos a la obra:

Función de la literatura oral

Desde la más remota antigüedad el ser humano ha ido guardando en su memoria aquellos relatos dignos de ser recordados y entregados a otros miembros de su tribu, puesto que en cada conglomerado humano había un orador, un relator de los hechos pasados, personas que haciendo uso de la palabra hablada y de la comunicación gestual, han transmitido las costumbres, conocimientos y creencias de sus respectivas sociedades, acopiando múltiples circunstancias y detalles de la vida social, religiosa, económica y política de sus pueblos.

Esta tradición oral surgió espontáneamente en todas las culturas, como uno de las más importantes necesidades de los seres humanos para satisfacer su curiosidad sobre todos aquellos fenómenos que le rodean. La Literatura oral siempre es un vehículo eficaz para afirmar la identidad puesto que proporciona cohesión social y cultural.
Como todo tipo de literatura es portadora de un estilo, de un sello muy particular en su práctica, y una de las características del arte de contar ha sido la inmensa variedad de estilos, los cuales han correspondido a las necesidades muy particulares de cada cultura y cada narrador en su momento histórico.

Características de la literatura oral

Las características más comunes de este tipo de relatos son:
- Pertenecen a un contexto cultural determinado.
- Es transmitida de generación en generación.
- Se ciñe a motivos y técnicas tradicionales.
- Suele ser anónima.
- Presenta variantes debidas a la multiplicidad de transmisores.
- Juega un papel central en el registro de la memoria colectiva.
- Se difunde en espacios públicos o en jornadas laborales y de fiesta familiar

El valor de los narradores

Al interior de las culturas indígenas de la América precolombina las narraciones o historias y aquellos especialistas que las transmitían, fueron considerados como una riqueza de gran importancia. En efecto, antiguamente en las comunidades mapuches, por ejemplo, según cuentan los crónistas, el cuitufe o hueupive, como le llaman al narrador, era tenido en alta estima pues se sabe que había poétas de oficio, los genpin, que recibían de los caciques por los romances que componían para sus fiestas, por cada uno, diez botijas de chicha y un carnero.
Para los indios Pemón (Venezuela) el que sabe cuentos o historias es llamado SAK y nunca se les hará pesado dar hospedaje y alimentación a estos narradores o cuenteros.

Para ser valorado como un digno portador de la palabra, es necesario ser un buen narrador que da vida a un cuento, contar bien una historia en cuanto a la estructuración de la anécdota, los recursos utilizados y con vivacidad, esto implica una preparación rigurosa, y en el caso de la tradición, los cuenteros la recibían de sus padres, o sus mayores como una continuación de la “la costumbre” como le llaman los pueblos mayas a la transmisión del viejo arte de contar de generación a generación.

Los Momentos de la narración

El canto poético, el cuento y la conversación florecen naturalmente y en forma cotidiana en las actividades agropecuarias, domésticas y/o religiosas de diversas comunidades originarias de América y África, ceremonias en las cuales los presentes se sientan en el suelo con las piernas cruzadas, agrupandose alrededor del relator, del cuentero, estos lugares donde la palabra y el gesto fluyen como agua viva, pueden ser tanto al aire libre como cerca de una casa, junto al fuego del hogar, al atardecer o a cualquier hora del día, normalmente acompañada con bebida y tabaco que se convida entre los asistentes.

Entre los mapuches, tanto de Chile como de Argentina, las “contadas” forman parte de la cultura viva, de la vida cotidiana. el relator de historias, habla de pie y muy fuerte, ya que es la creencia aceptada de que asi puede hacerlo mejor, mientras que entre los Pemón (Venezuela), los sabios y ancianos , lo hacen al compás de sus hamacas, en que se mecen.

Para algunos cuenteros de las culturas africanas, entre ellos los Dogón, la narración lleva consigo tal remedo de voces, de gestos, de posturas y de otros elementos declamatorios, que casi equivaldría a una representación teatral, una especie de monólogo, sin dejar de ser tradición oral.

Según los primeros crónistas de los hechos ocurridos en América, al referirse a los mitos y narraciones orales: “…dicen que esas cosas han sido transmitidas…en cantos desde tiempos inmemoriales, y que no es lícito enseñarselos más que a los hijos de los señores. Los aprenden de memoria, pues letras no han tenido jamás, y cantándoselos al pueblo en los días féstivos, los recitan como solemnidades sagradas. Tienen un solo instrumento de madera, cóncavo, resonante, que se percute a modo de un tambor”

Relación entre el narración y narrador

Es una relación muy afectiva podría decirse, como en una gran metáfora, que “el cuento con su seductiva belleza escoge al narrador para ser portador de él y el cuentero escoge al cuento para portarlo”. De ese modo surge la interdependencia, la necesidad del uno con respecto del otro.
Por otra parte, no debe olvidarse que las narraciones tienen sentido por sí mismas, existen en la conciencia y en la mente de la población, lo que les da vida propia, llevan al interior de sus entrañas algo que tienen para decir, todo un mundo de sensaciones; y una sensación, por muy pequeña y discreta que sea, tiene relación con la vida y el mundo, constituyéndose en sabiduría.
Siempre, en todo caso, La narración es viva y no pasajera, el narrador es vivo pero pasajero, efímero, juntos -narración y narrador- comunican y brindan convivencia e identidad.
Esto ocurre porque el narrador es un conquistador de su propia identidad cultural que se sirve del cuento como relator de esa identidad para retornar a las fuentes de sus orígenes.

Para algunas culturas de Amnérica la relación existente entre narración y narrador va más allá del hecho de contar, esta relación tiene implicaciones en la salud y armonía del universo.

Segén los Navajos de sur-oeste de Norteamérica, los cuentos mantienen la armonía del mundo. Sin los cuentos, el universo pierde su equilibrio. Si hay enfermos, los dichos de ciertos cuentos en particular pueden restablecer la salud, no solamente la del individuo víctima, sino también la salud de toda la comunidad.

En las comunidades del pueblo Ixil del norte de Guatemala, el Contador de los Días -persona portadora del conocimiento antiguo- realiza los ritos de las Ceremonias de Madrugada, a fin de devolver la salud a alguno de los miembros de la comunidad y durante la noche de ceremonia, narra historias y mitos de la tradición, para lograr el equilibrio entre el hombre enfermo y el Corazón del Cielo, como preámbulo al tratamiento médico.

Fórmulas de inicio

Los narradorees deben romper la rutina incorporando algunas fórmulas preestablecidas de inicio de la narración, como una manera de cambiar el mundo real por el fantástico que van a narrar. Las fórmulas más usuales (no las únicas) son:
“Érase una vez”, “Había una vez”, “Esta era una vez”, “En los tiempos de Mari Castaña”, “En los tiempos en que las culebran andaban paradas”, “Hace mucho tiempo”, “Érase que era”, “Cuando mi abuelo era joven”, etc.

El estilo

La narración y su estilo tiene mil formas. Pero en términos generales podemos afirmar que existen ciertos principios que de alguna manera u otra están presentes en un buen narrador de historias, sea éste miembro de la tradición o participe de ella en el movimiento de la actualización del cuento:

El narrador hacer suyo el mensaje que quiere hacer pasar a su público, y debe utilizar todos los recursos de su cuerpo y de su voz para expresarlo.

Hablar fuerte, y con oraciones cortas, intercalando a menudo en el texto, silencios, u otro sello personal, como el caso de los Mapuches, que intercalan el verbo PIAM, que opera como una señal de que los oyentes pueden aprovechar la interrupción e intervenir con interjecciones de animación.

En los diálogos, la voz se esfuerza de hacer vivir los personajes y de diferenciarlos. El estilo de la voz puede obedecer a los modelos simbólicos. Tiende a prevalecer la acción por sobre la descripción.

En algunas culturas cuando se hace hablar a uno de los animales relacionados con la muerte como puede ser en Guatemala el búho, por ejemplo, o entre los Dogón del Africa, la hiena, los narradores utilizan una voz nasal, porque la nasalización es considerada como evocación a la muerte, de igual manera puede encontrarse la simbolización de otros aspectos en la voz, de acuerdo al tono, timbre y ritmo.

O en su defecto, un gesto, puede acompañar un enunciado; la expresividad de un término sera subrayado, reforzado por una acción o una expresión de la cara, un gesto puede también reemplazar completamente una frase que se considera muy fuerte, muy terrible de pronunciar.

La gestualización esta ligada a las estructuras narrativas, se dice que el lenguaje corporal y gestual son los tambores de la palabra, los resonadores de la voz, quiere decir, un acompañamiento necesario, como el tambor y la pequeña flauta lo son a los voladores de Papantla en su rito al sol.

En los talleres de iniciación al arte de contar se puede observar que al principio, el participante hace demasiados gestos para una palabra que va muy rápido, o los gestos le faltan a la narración, poco a poco cuando el cuento de prepara, se establece un equilibrio entre los dos, la gestualidad y la palabra.

Libertad del narrador

Es necesario que el narrador sea enteramente libre en la búsqueda de un lenguaje propio del arte de contar para satisfacer así su necesidad de expresión.

Él tiene que hacer lo que desea, como quiera hacerlo, tratando de aportar a la renovación del cuento, no ponerse barreras.

Tomar elementos que le parezcan importantes de diversos lenguajes escénicos, verbales y no-verbales para establecer una comunicación directa con el péblico.

Utilizar la imagen del cuerpo en tanto lenguaje gestual, y su utilización en el espacio para crear universos, un cierto trabajo sobre el ritmo de las palabras y el o los compañeros y sobre todo la música, que proviene de los intrumentos musicales o la sonoridad armónica de la voz producida por las palabras o las onomatopeyas, evitando siempre una narración rígida, cuadrada, hacer de cada evento de narración una puesta en escena artística.
En las tradiciones escénicas de Oriente (China, Japón) se dice que el uso de pies es la base fundamental de la interpretación. Son los pies los que deciden la forma del cuerpo, su posición determina el tono y los matices de la voz.

El narrador tiene que contar las historias con sus pies, utilizar el espacio como un lugar réal o fícticio pero en todo caso como una hoja blanca sobre la cuál él dibuja pasos de actitudes, de rítmos como una danza efímera.

En algunos países como Francia, los narradores cada vez más hacen uso de la técnica, el sonido, las luces, elementos escenográficos, etc. Cuando el narrador está en la posibilidad de hacer uso de diversos lenguajes es bueno hacerlo, porque ellos sugieren cosas que la voz no dice.

En todas las civilizaciones el cuentero ha estado en el ápice del encuentro de muchas artes y los cuenteros o narradores de todos lo géneros se han preocupado de la forma y el ritmo. Ahora la técnica puede ser un compañero de juego con la palabra.

Los narradores son personas que comunican, que transmiten ideas, pensamientos, emociones y hay una diversidad de públicos a los cuales dirigirse, en cafés, parques, escuelas, hospitales, teatros, etc. con los cuales pueden usarse diversos lenguajes escénicos de acuerdo a las características particulares del espacio y del público.

Cuando el narrador y su cuento han llegado a la madurez, se lanzan por primera vez al público. Y el narrador ve nuevas imágenes, siente nuevas emociones y resiente las reacciones en el auditorio. Todos estos elementos tomados en cuenta le permite afinar o rectificar ciertos aspectos del cuento y asi la siguiente…(cada véz que será dicho en público, el cuento se pulirá un poco más,hasta que venga a ser brillante y liso como un joya..

Si en esta étapa, el cuento continúa causando emoción y placer al narrador (y al público, por supuesto), el cuentero no tendrá más la preocupación de la forma, puede dejarla libre al transcurso de su arte, ser enteramente abierto o darlo inmediatamente, que el cuento, puede integrarse con facilidad en su presentación, él puede resplandecer.

La fuerza de las historias y de la oralidad, es el hombre, y es con éste personaje con el que el narrador va. El hombre siempre ha contado historias, y por todos los medios, él siempre contará…

El narrador se interesa antes que todo, en el cuento, la oralidad y la comunicación con el péblico, y no con una forma que entra dentro de una categoría precisa, existen multitud de bésquedas que van en diferentes sentidos, no hay que querer que las cosas sean uniformes.

Fórmulas de Cierre

Cada relato popular presenta unas estructuras fijas de entrada y salida que enmarcan el momento casi mágico de la narración. Las fórmulas de inicio nos transportan al tiempo y lugar en que se sitúan los hechos que se contarán. En cambio, por razones obvias, las fórmulas de cierre intentarán ubicar al oyente en el momento actual. Las más comunes son:
“Pasó por un zapatito roto, para que mañana te cuente otro”
“El gallo cantó y mi cuento se acabó”
“Colorín colorado, este cuento se ha acabado”
“Y fueron felices para siempre”.
“Y si quieres asombrar a todos, no dejes de hablar por los codos”.
“Así fue como me lo dijeron y como me lo contaron, lo cuento”

Los Géneros más comunes de la Literatura Oral

Finalmente, cabe señalar, que los géneros más comunes de este tipo de relatos son:

En la lírica: poesía de juglares y trovadores (medieval), romance histórico, paya (folclore), poesía a lo humano y lo divino (folclore), formas lúdicas y festivas tradicionales (adivinanzas, trabalenguas, cantinelas, brindis, refranes, parabienes, villancicos).
En la Narrativa:Epopeya, cantares de gesta, cuento popular, relato fantástico, mitos, leyendas.
En el drama:teatro popular callejero, autosacramentales (Siglo de Oro).

prof. Miguel Donayre Benites